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viernes, 22 de noviembre de 2024

Sobres las personas altamente sensibles (PAS): mi testimonio personal

     Una vez más, maldigo que el interés por la psicología haya sido tan tardío en la historia de la humanidad. Cuando una persona es clasificada como PAS, no significa que padezca un trastorno o alguna enfermedad, sino que posee un rasgo de personalidad peculiar, concretamente que tiene una alta sensibilidad.

    No soy psicóloga y por ello no profundizaré mucho en las características, sino en mi experiencia; pero para que el lector tenga una idea aproximada de en qué consiste esto, se puede resumir en que todo te afecta en mayor medida (para bien o para mal) ya que eres más sensibles, y eso se aplica tanto a lo físico como a lo sensorial (REPITO DE NUEVO, ¡NO ES UNA ENFERMEDAD MENTAL!), pero para más detalles, te dejo la web oficial https://www.personasaltamentesensibles.com/alta-sensibilidad/ donde encontrarás más información, así como una definición más profesional y un test para determinar si eres o no una persona PAS, el cual hemos realizado tanto yo como varias personas de mi entorno que sospechábamos serlo. 

    De pequeña, todo me afectaba más de lo normal, todo tipo de ruido estridente me generaba tal mal estar que me tapaba los oídos cuando pasaba una moto cerca o un perro ladraba, pero a ojos del mundo, "todo lo que hacen los niños pequeños es adorable" ¿se ríen? es adorable (ok, eso sí) ¿lloran? es adorable y genera ternura ¿se enfadan? es adorable y para colmo los adultos se ríen y los hacen rabiar más... y eso no solo estaba presente en mi infancia; sin mirar tan atrás, bastan con ver canales familiares en internet en los que los adultos gastan bromas (generalmente de mal gusto) a sus hijos y les hacen llorar "porque es adorable" con bromas tan poco originales y pesadas como "cariño, el perro se fue de la casa o pasó a otro plano espiritual por culpa del vecino". En fin, no pongo más ejemplos, pero esto es sólo la punta del iceberg... ver a un niño sufrir por estas pequeñas tonterías y que a ti, adulto, se te caiga la baba es realmente enfermizo.

    Pasando a tratar las sensaciones físicas. Siempre he sido muy sensible a las cosquillas, aguanto mucho menos el dolor... pero quien no conoce el término PAS, me ha tachado de quejica, quisquillosa, débil... ¡pero ojo! Eso no nos limita físicamente. De hecho, muchos fines de semana voy a la casa de campo a ayudar a serrar ramas, arar la tierra y demás, y no hay problema, solo que si me ausento por mucho en mis deberes de campesina, al día siguiente tengo unas agujetas tremendas... de hecho, por motivos personales varios, hace ya un año que no voy, así que tiemblo por el día que vuelva allí.

    Como persona PAS me he sentido como un fenómeno de circo, no por sentirme extraña (de hecho es más común de lo que se cree), sino porque parece ser que todo el mundo te ve como alguien débil, adorable o de quien aprovecharse, y eso resulta deplorable; como quien romantiza a un personaje de la televisión o de una serie ficticia que en la vida real no sería tan molón. Hay quienes me han buscado las cosquillas (literalmente, no para enfadarme), porque les cae en gracia el sobresalto como reacción al hecho, incluso estando claramente ocupada o de mal humor.

    Una persona PAS puede reaccionar de muchos modos y tener varios grados de sensibilidad. Como he comentado, de pequeña no podía soportar los ruidos fuertes, ahora me dan igual; en cambio, una persona cercana a mi no tenía problemas con los ruidos de pequeño pero ahora no los soporta y le generan mucho malestar.

    Dejando de lado mis dramas personales, espero que estas ideas hayan podido servir de ejemplo para que quien me lea, tenga una visión más clara de como los PAS vemos y percibimos el mundo. No es cuestión de tratarnos como piezas de porcelana, no hay nada peor que "ir pisando huevos" cuando se trata con alguien, pero si decimos que algo nos genera malestar o molestia, se nos tome en serio.



Imagen robada de Google imágenes :)


jueves, 9 de marzo de 2023

Ahora todos nos creemos psicólogos...

 Es fascinante que algo que ha sido un tabú durante tanto tiempo, esté ganando visibilidad tan rápido, cosa que no sería posible de no ser por el interés general de la población. Pertenezco a la generación que algunos llaman "millenials" y creo que estamos cometiendo muchos errores, pero aplaudo el gran paso que hemos obligado a dar a la sociedad en cuanto a la visibilidad de problemas psicológicos, aunque gran parte del mérito no es nuestro, evidentemente.

El problema es que gracias a las redes, ahora todo el mundo se cree psicólogo, couching (o como se llame) y todo el mundo se cree lo que ve en esos videos. ¡Y ojo! Estoy convencidísima de que muchos sí son psicólogos o estudiantes de psicología... pero como en todos los campos de estudios, hay múltiples teorías, defendidas tanto por los aficionados como por los catedráticos. Esto nos lleva a que mucha gente se pronuncie en redes sociales para transmitir sus ideas, y que por lo tanto muchos vayan a hacer casos a sus videos o posts antes que tomarse la molestia de buscar artículos académicos en Dialnet o plataformas similares.

Este problemilla da para muchas páginas, pero en este post me quiero centrar en un aspecto que (a mi parecer) es inofensivo y todos aplicamos: intentar psicoanalizar todo lo que los demás hacen. Es normal que hagamos esto, forma parte de la curiosidad; pero a mucha gente le desagrada ser descubierta ya que se sienten como si literalmente estuvieran "desnudando su alma", lo cual es también completamente comprensible, y puede llegar hasta a ser doloroso para uno mismo cuando nos damos cuenta de un aspecto de nuestra personalidad o acciones porque alguien lo ha descubierto antes que nosotros mismos, o éramos  conscientes y preferimos esconder esa faceta en cuestión que otra persona acaba de descubrir.

Podría aplicar esto en múltiples casos, pero el más reciente que he vivido ha sido con distintas amigas y conocidas de confianzas que me contaban o que han roto con su pareja o que han iniciado una nueva relación, a lo que les respondí "lo sé". Muchas se sorprendieron ante mi respuesta ya que es un tema privado que suelen hablar con gente muy cercana o con gente que no se dedica a cotillear sobre las vidas ajenas. Ante ello, les expliqué que aprecié en ellas un cambio en el patrón de conducta en cuanto a la presencia (mayor o menor) y al tipo de contenido que subían a redes sociales: unas con frases de desamor, otras con frases cursis a más no poder, otras de repente empezaron a subir un montón de selfies, otras de atuendos diarios que se curraban... Tras aclarar esto, ninguna de ellas se enfadó, incluso llegaron a hacer memoria y me contaron de casos similares que habían visto.

Pero las redes no son el espejo del alma (o en parte sí) ... He hablado con bastantes personas como para asegurar que muchas de ellas son personas sanas sin redes que les parecen aburridas, mientras que otras con problemas más serios sobre su propia percepción me han asegurado no tener redes "porque esto es para gente sin autoestima", del mismo modo que hay gente que se maquilla por gusto o para tapar/modificar alguna característica facial que no les agrada, pero también he conocido a gente que no quiere maquillarse porque "esto es para gente con problemas de autoestima". Y un largo etcétera de casos por el estilo que no tienen nada de malo ni si hacen ni si no hacen, pero parecen verse amenazadas cuando alguien se da cuenta de un nuevo patrón de comportamiento.

En definitiva, unos querrán tapar su baja autoestima acudiendo al maquillaje o rechazándolo por completo, otros querrán taparlo con el uso o la ausencia de redes... pero eso no significa que todo gire en torno a querer mostrar o esconder. Esa lógica también la podría aplicar a posts que he tratado anteriormente sobre la toxicidad que se ha generado en cuanto a la cultura de las viajes ¿viajas para coleccionar países o porque realmente hay algo en el lugar que visitas más allá de un paisaje bonito?, sea cual sea el motivo, y tanto si subes tus viajes a redes como si no, analiza si lo que te impulsa a hacerlo es un motivo sano (y muy importante !! si viajas con la gente con la que vives, especialmente si vives en solitario, no subas fotos en las redes hasta que no hayas finalizado tu viaje, ya que es una forma de dar a conocer que tu casa está vacía, no importa que tan privada sea tu cuenta).

Para terminar, quisiera hacer una pequeña reflexión (que seguro que no he sido la primera en pensarla), y es que se critica más a quien sube que a quien no sube. Sí, yo soy la primera que se queja de las imágenes con purpurina de Piolín acompañadas por un simple "Buenos días", también me he quejado de gente que sube cosas tan personales como sus informes médicos (literalmente) en stories, me he quejado de quienes suben hasta el almuerzo que han cocinado y se les ha quemado (también, literalmente)... pero al final todo se reduce a "¿y qué? ¡son felices y no hacen daño a nadie!" el mal uso de las redes viene cuando se usa para humillar o chantajear.



Para terminar el post con color como siempre, dejo una foto que tomé de una escalera de caracol que encontré en mitad de una ruta senderística. Simplemente me gustó y la subí en estados. No hubo reacción alguna que recuerde, pero una vez más ¿qué daño hace?


Soy una artista, tengo buena mano pero nunca viviría del arte por esta razón

       No hace mucho (o sí... depende de cuando leas esto), hablábamos de lo que significa el arte, especialmente desde el punto de vista de...