Nos interese más o nos interese menos, el amor y el resto de aspectos vinculados a él, siempre han estado presentes en todas las sociedades, lo que implica que esté bastante diversificado tanto por el paso del tiempo como por la variedad cultural.
Siendo un tema tan complejo y delicado, y siendo internet una plataforma donde todo el mundo se cree un gurú y casi todo el mundo se cree lo que lee, dejó un pequeño contexto respecto a mi persona, para que puedan juzgar mejor estas líneas: soy española, he vivido siempre en España, tengo 26 años, nunca me he casado, tan solo tuve una relación que finalizó hace unos cinco o seis años de forma amistosa, no soy una persona muy enamoradiza y las pocas veces que me he pillado por alguien ha sido más por su inteligencia o su forma de ver el mundo, y todo lo que voy a escribir a continuación se basará principalmente en lo que veo en mi sociedad y en parte, reflexiones que he sacado gracias a conversaciones interesantes con gente de confianza, mis propias ideas y algún que otro comentario de algún libro que me ha despertado cierto interés.
Tal vez sea uno de los posts más difíciles que vaya a escribir, porque hay tanto en lo que enfocarse, tanto en lo que pensar... Pero para empezar, me limitaré a invitaros a leer otro post que subí no hace mucho y cuyo título no recuerdo, pero en el que hago mucho hincapié en que vivimos en un mundo donde nos falta tanta educación afectiva y tanta educación social en general, que tenemos que empezar a darnos cuentas que si alguien es majo contigo es porque es educado o porque le has parecido interesante; no porque quiera ligar contigo. ¿Te imaginas ser solo una persona simpática con quien te interesa romántica o sexualmente? Triste ¿verdad? [insertar icono potando]
Hasta hace nada, el único modelo de relación aceptado era la de una pareja heterosexual y a poder ser con hijos; y que dicha pareja dure toda la vida. Sin embargo, cada vez es más evidente que este modelo, aunque sea perfectamente normal y respetable, no está hecho para todo el mundo. Hay gente a la que las parejas le duran dos meses porque empiezan la relación sin conocerse, otros duran entre 1-2 años (que según psicólogos, es el tiempo en que dura el enamoramiento en sí debido a ciertas hormonas (?) que libera nuestro cerebro) y cuando cortan buscan de inmediato a otra pareja, o incluso a lo que yo llamo "pareja de entre-tiempos" (pareja de la que no te acabas de enamorar o no te acabas de sentir atraído, pero estás con esa persona mientras espera a la que vuelva a despertar tales sentimientos en ti); y un largo etcétera de parejas con estilos y preferencias varias. (Abro este paréntesis para aportar un dato curioso: muchas veces no se echa de menos a la gente, sino las experiencias y lo que sentimos, y eso se aplica a cualquier cosa, no solo en el amor)
No digo en absoluto que unos sean mejores que otros, ni mucho menos; pero sí que es importante ser conscientes del modelo de relación que se busca antes de iniciar dicha relación. Sin prejuicios ni recochineos. Poniendo otro ejemplo relativamente similar, no todo el mundo está hecho para cuidar de una mascota, y como consecuencia, esta persona no adopta a ningún animalillo ¿Lo señala la sociedad por no querer adoptar a algún animalito? NO, pero sí si se da el caso en que lo adopta y lo trata mal. Personalmente, creo que es el ejemplo más claro y parecido respecto a este tema con el que se pueda comparar.
Desde mi punto de vista, donde veo un gran problema en cuanto al campo amoroso es a la hora de soltar o querer forzar. Varias personas de mi generación ya han tenido bebés entre los 18-30 años, lo cual está bien... siempre y cuando las circunstancias sean las correctas. Dejando de lado ciertas opiniones, me veo obligada a mencionar los escandalosos casos de algunas de estas parejitas que conozco, que han decidido traer a un bebé en este mundo caótico con el único motivo de intentar reforzar o salvar su relación, que estaba en decadencia (ojalá esté hablando de un caso aislado, pero no es así. Y adivinad qué: la carta del bebé no les ha servido en el juego). Y es que si se trata de tomar decisiones en pareja, creo que lo peor es tomarlas cuando la pareja está en sus primeros años y están con las mariposas en el estómago.
Si alguien se identifica con el personaje que "va de flor en flor", entonces genial; pero sé honesto contigo mismo y con la otra persona. Si buscas algo más estable y que esperas que dure toda tu vida.... bueno, creo que este video lo resume todo muy bien:
- Forma parte del instinto humano (y de los más primarios!) que alguien tenga un prototipo de belleza ideal. No hay que martirizar el sentir atracción hacia un tipo de físico, pero es esencial educar en que los cuerpos cambian: te pueden gustar las mujeres con el cabello largo y esto está bien, pero si ella quiere cortárselo está en su derecho y no tiene porqué aguantar tus berrinches (o peor.... ¿y si se le cae el pelo por una medicina que ha empezado a tomar o por una enfermedad? ¿la dejarías de amar?), te pueden gustar los hombres de músculos firmes, pero si pierden el interés o de repente tienen otras prioridades por encima de entrenar, y por consiguiente pierde esa figura ¿lo mandarás a tomar viento?. Todo esto se resume en una frase: no está mal tener prototipos de belleza, pero hay que educar en la consciencia de que los cuerpos cambian y muchas veces no se puede luchar contra esto.
- Si le dices a un ser humano "tienes X parte del cuerpo pequeño o grande", el/los trozos de carne en cuestión no cambiarán de tamaño mágicamente (y no me refiero a las barrigas, precisamente...) Así que si tan mal te parece, deja a esa persona y no des más por saco.
- El Bodypositive está mal gestionado o mal interpretado. El Bodypositive significa ser consciente de que te ha tocado un cuerpo determinado. Puedes modificarlo, pero no todo el mundo tiene el tiempo y los recursos para hacerlo, por lo que no queda más remedio que aceptar. Aceptar significa decirse a uno mismo "sí, pasa esto" en vez de "no, esto es una mierd@, por nada del mundo aceptaré esta condición...".